Tú me diste tanta fiebre, yo te di perro por liebre, y nos quedamos en paz.
Con los muñones que escriben derecho en renglones torcidos,
con el olvido que siempre se acuerda de resucitar.
Con los relojes que me echan las cuentas y no han entendido
que no me he rendido, quizé fracasar.
Que se caiga el sol a cachos, y con él el dios borracho, que te quizo hacer sufrir.
y nos quedamos en paz.
Bonito campamento, bontia gente, bonito cototo, bonita vida, pero cabeza de mierda que me tocó tener.

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